TEMA: GEOTECNIA


… BAJO UNA TORRE DERRUMBADA

Entrevista con el Ing. Lindbergh Meza

Cuando en los aciagos años 80 del siglo pasado, las torres de alta tensión esparcidas por las montañas andinas eran derribadas y Lima y otras ciudades nos quedábamos sin luz, la oscuridad duraba en promedio un solo día. “El Perú se convirtió en el país con más experiencia y rapidez en levantar torres de alta tensión”, dijo para Geonoticias el Ing. Geólogo Lindbergh Meza, reconocido geotécnico peruano, en el país y en el extranjero.

Contó que en esas épocas se llevaba a los expertos en helicóptero, dejándolos  con todas las piezas necesarias y al final del día los recogían. Además de la pericia de estos expertos, la recuperación de las torres fue posible por otra gran razón.

“Recorrí prácticamente los 420 km entre Lima y Chimbote, a lo largo de la ruta en la cual se colocaron unas 1200 torres, para hacer el estudio de suelos. Estudiamos toda la geología por donde transcurre la línea de transmisión”, explicó el Ing. Meza, destacando la importancia de conocer el material que conformará la cimentación y el esfuerzo que va a tener por el emplazamiento de las torres.

El resultado del estudio determinó la necesidad, en algunos casos, de la construcción de plataformas de hasta 20 metros de diámetro, que exigía el tipo de suelo y las características de la estructura, sobre las que se colocaron las torres. Cuando eran derribadas, éstas se reconstruían rápidamente sobre el mismo cimiento que no pudo ser afectado.

Un caso poco conocido es la construcción de un edificio de 12 pisos en Miraflores, frente al Parque Salazar o lo que es Larcomar. El suelo de Lima no es uniforme y en la zona hay limo (suelo muy fino). Unas columnas iban a estar cimentadas sobre conglomerado mientras que otras estarían cimentadas sobre el limo. La resistencia de una suelo es diferente a la de otro por lo que las que estarían sobre limo podrían asentarse. Recién entonces llamaron al geólogo geotécnico y se tuvo que hacer un nuevo  diseño de  los cimientos, de acuerdo con los materiales encontrados.

Lamentablemente el geólogo especialista en geotecnia, no siempre es consultado para las grandes obras, principalmente por desconocimiento de la especialidad, ni de la necesidad que se tiene, de conocer las condiciones geológicas y geotécnicas del lugar en que se emplazarán las estructuras.

Existe una discusión con los ingenieros civiles sobre el término geotecnia,  afirmó el Ing. Meza, quien con sus más de 50 años de experiencia en la especialidad, prefiere no llamarle Geotecnia, sino Geología Aplicada a la Ingeniería Civil o Ingeniería Geológica. Esto porque se requiere que el geólogo tenga conocimientos básicos de Ingeniería para que la información que le proporcione al ingeniero tenga efectos prácticos y asimismo, el ingeniero debe tener conocimientos básicos de geología para entenderse mejor.

La definió así: “La geotecnia, podría decirse que es un estudio geológico ingenieril donde se aplican las diversas disciplinas de la geología y otras ciencias del suelo que forman parte  de la ingeniería”. Esto porque se debe aplicar tanto la  mecánica de suelos como la mecánica de rocas.

Y es que hay una especie de pecado original en la formación del geólogo. En los países desarrollados, los geólogos que egresan de las universidades son los que se dedican a la investigación, exploración y desarrollo del conocimiento; mientras que los ingenieros geólogos que salen de las escuelas técnicas superiores como en Europa, son los que aplican la geología a las obras civiles. Así lo considera el Ing. Meza, teniendo en cuenta, que la geología es una disciplina que interviene en casi todos los aspectos de la vida humana, desde los ambientales, hasta el desarrollo territorial.

Dominando la cordillera andina

Es bien conocido que el país que maneja su territorio y cuenta con buena infraestructura es más desarrollado. En el Perú, es necesario conocer los problemas que tenemos en la  cordillera Andina y de acuerdo con ello proyectar las obras de infraestructura adecuadas para cada caso. “Debemos construir muchos túneles trasandinos”, afirmó el Ing. Meza.

Puso como ejemplo un proyecto de túnel de unos 11.5km, a 3,600msnm en la zona central, que ingrese por Río Blanco y llegue hasta la zona de Cut-Off y Calera. “Así se evitan 36km de longitud hasta subir a Ticlio; se ahorra combustible, máquina y horas hombre”, señaló.

Este proyecto de túnel, además servir como túnel vial, tendría un triple objetivo: captar el agua subterránea que podría ser transportada a Lima para uso doméstico después de aprovecharlo en el establecimiento de pequeñas centrales hidroeléctricas, así como diversos túneles construidos en los proyectos hidroenergéticos ejecutados en la cordillera andina.

Un ejemplo es el túnel Gratton en Casapalca, cuyo caudal es 4 m3/seg. Si tenemos en cuenta que el proyecto de túnel que iría hasta Calera, estaría a un nivel inferior que el túnel Gratton, se infiere que se podría obtener un caudal mayor a esos 4 m3/seg.

El caso de túneles ambientales es igualmente importante. El Ing. Meza recordó que, durante la época del Presidente Belaúnde proyectó la construcción de “falsos túneles” en la Carretera Central que transcurre sobre la cordillera de  los Andes. Estos túneles fueron construidos con la finalidad de que los huaycos pasaran por encima y no afectaran la vía. Por esta iniciativa fueron felicitados por el Banco Interamericano de Desarrollo (BID).

Pero además de túneles, se necesita construir muchas carreteras y puentes. Según cálculos de la Asociación para el Fomento de la Infraestructura Nacional (AFIN), el déficit de infraestructura nacional asciende a US$165,000 millones, de los cuales el sector transportes representa la mayor parte, con US$57,499 millones (sin contar los impactos de El Niño costero).

El país cuenta con aproximadamente 150,000km de carreteras de diverso tipo y su superficie es de 1.2 millones de km2, esto es, 125 metros de carretera por km2.  “Francia tiene unos 500,000 km2 de superficie y 530,000km de carretera, es decir casi 1km/km2”, dijo.

Recomendaciones para el geotécnico

Para el Ing. Meza, un primer reto del Ingeniero Geólogo es ser más agresivo en la divulgación del papel y la competencia de la aplicación de la geología en los proyectos de obras civiles. A lo que se añaden los nuevos problemas que durante la construcción se encuentran y que el geólogo debe ver para darles solución inmediata in situ apoyando el trabajo del Ingeniero.

“Un error frecuente de los geólogos es hacer mucha geología descriptiva cuando se les encarga el estudio geológico para una obra civil. Su estudio debe ser cualitativo y cuantitativo, para proporcionar al ingeniero los parámetros necesarios para el diseño de sus proyectos porque si no, a la hora de trabajar con el ingeniero civil, éste dice “¿de qué me sirve la información obtenida?”

También recomendó que el Ingeniero Geólogo debe estar familiarizado con el proyecto junto con el ingeniero civil para saber dónde van los esfuerzos y sobre todo, la relación de la estructura de la obra, con el terreno.

Se debe promover la realización de más eventos nacionales e internacionales sobre geología aplicada a obras civiles e invitar a los ingenieros civiles y establecer relaciones más estrechas con ellos. Tal es el caso de los eventos que por países realiza la International Association for Engineering Geology and the Environment.